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  • Por Culpa de Eva

¿Cómo lograr que los niños coman una dieta balanceada y saludable?

Actualizado: 4 de dic de 2020

Escrito por Chef Verónica Mauri, Chef Holístico y Profesora de Cocina.

Ésta es una pregunta que me han hecho muchísimas veces a lo largo de los años, es algo que parece muy complicado pero en realidad es fácil de implementar, sólo requiere constancia y firmeza por parte de los padres. Como madres, una de nuestras múltiples responsabilidades es asegurarnos que nuestros hijos tengan una alimentación completa, saludable y balanceada. Para ello, deberemos ofrecerles diversos grupos de alimentos, que les aporten todo los nutrientes que necesitan para un desarrollo sano. “Cuanto más temprano empecemos la educación con respecto a la comida, más fácil será”.

Para ello, introducir una amplia variedad de alimentos desde los primeros meses de edad para que se vayan familiarizando con las texturas y los sabores es esencial, lo recomendable es agregarlos a la dieta de forma gradual y asegurarnos que son apropiados para su edad.


Debemos permitirles conocer y explorar la comida desde pequeñitos, los niños son curiosos por naturaleza y durante la alimentación está curiosidad también está muy presente. Al momento de incorporar alimentos nuevos hay que darles oportunidad de tocarlos, olerlos y probarlos a su ritmo.


Mientras que, para las que tenemos niños más grandes que muestran cierta resistencia, se requiere de nuestra parte un poco más de paciencia, constancia, firmeza y mucho amor.


En la actualidad vivimos en una sociedad donde los roles se han modificado y en muchos casos, desafortunadamente, los niños tienen el control sobre los padres y las rutinas de la casa. En nuestra niñez, las reglas eran mucho más simples y estrictas, como nosotros “sufrimos” esa rigidez ahora intentamos ser más flexibles con nuestros hijos, pero la verdad es que los niños necesitan límites, ciertas reglas que les indiquen el camino a seguir. También hay que considerar que los niños hoy en día hablan mucho más, expresan sus opiniones abiertamente con mucha claridad y es fantástico verlos comportarse de esa forma. Por mi parte, me sorprendo constantemente con los comentarios y conversaciones que tengo con mis hijos. Me encanta escucharlos y apreciar su creatividad, de todas estas charlas voy sacando ideas de como implementar una alimentación saludable y balanceada de una forma que ellos la acepten más fácilmente.


A los niños (así como a los adultos) les encanta que los vean, los escuchen, les demuestren interés y cariño, sobre todo que les brindemos parte de nuestro tiempo y atención.

Ellos no requieren muchas horas, no es la cantidad, es la calidad del tiempo que pasamos con ellos, precisamente debemos aprovechar esos momentos para explicarles lo importante que es la comida para el funcionamiento del cuerpo. Esto debe hacerse de manera dinámica, puede ser contándoles que debemos comer el arcoíris porque cada fruta y vegetal tiene un valor nutricional diferente, que la naturaleza es sabia y nos provee a través de la comida todas las herramientas necesarias para prevenir y hasta curar enfermedades.


A veces los padres subestimamos a nuestros hijos, creemos que son muy pequeños para entender, pero la verdad es que hoy en día, con tantos avances tecnológicos y cambios sociales, los niños absorben y procesan la información más rápido y fácilmente. Es necesario hacerles entender el “por qué” se debe comer saludable, éste es el primer paso para lograr nuestro objetivo.

El juego es otra herramienta que puede ser de mucha utilidad: una idea es llevarlos al supermercado y pedirles que nos ayuden a encontrar los diversos colores de alimentos, dejarlos tocar y experimentar con las texturas, también es bueno invitarlos a cocinar con nosotros. Porque cuando los involucramos en el proceso de elaboración las posibilidades de que prueben alimentos diferentes es mucho más alta.


Sin embargo, tal vez no los quieran probar la primera vez, es normal que muestren resistencia. Puesto que el miedo a lo desconocido también está presente a la hora de la comida y es muy probable que nos digan “no me gusta” sin siquiera probarlo.

Pero en ese momento es cuando los padres debemos saber que siempre tenemos el control y que los niños van a utilizar todas las técnicas posibles para no tener que comer algo desconocido, yo he visto todo; gritar, patalear, amenazas de vómito, insultos, otra vez les digo, ellos son muy creativos. Recordemos que es nuestra responsabilidad brindarles una dieta balanceada y saludable, por lo que tenemos que mantenernos firmes a la hora de la comida.

Por eso, como siempre digo “firmeza con amor”, debemos hacer que prueben una cucharadita cada vez y repetirlo varias veces, un día vamos a ver el milagro de que empiezan a pedir más de ese plato.

Cabe destacar que un estudio científico comprobó que se pueden requerir entre 5 y 15 repeticiones para que acepten un alimento desconocido. ¡Así que a llenarse de paciencia y ser constantes!


Por ejemplo en mi experiencia, una de mis hijas se negaba a comer salmón y en nuestra casa se acostumbra a comer muy seguido. Cada vez que yo lo cocinaba le servía una cucharada y ella lo tenía que comer. Pues llegó un día (luego de un par de meses) que mi hijo mayor me dijo: “Mami mira, se está comiendo todo el salmón y está pidiendo más” ¡Aleluya, misión cumplida!


Otro punto a tener en cuenta es que los niños son muy influenciables por las experiencias y personas que los rodean. Por este motivo, es importante que ellos vean que sus padres están comiendo saludable. Nosotros debemos enseñar con el ejemplo. Porque de nada vale que les queramos hacer comer saludable si nosotros mismos estamos alimentándonos de una forma inadecuada. Es importante recordar que ellos aprenden de lo que ven, de las acciones y no de las palabras, comer todos juntos en una de las dos comidas diarias es esencial.

Para lograr lo anterior es fundamental eliminar distracciones para que puedan concentrarse en la comida, sin artefactos electrónicos en ese momento, ellos deben saber qué es lo que comen y ser conscientes de lo que les estamos ofreciendo. La cena familiar siempre es una buena oportunidad para compartir las experiencias del día e interactuar como familia, después de todo son esas pequeñas cosas, las demostraciones de cariño y afecto que nos van formando como persona. Así pues, no es sólo sentarse y devorar una comida rápida que no nos aporta ningún beneficio. Por lo tanto, reitero que la cena es una buena oportunidad para bajar el ritmo acelerado que vivimos, recibir y dar amor a nuestra familia, cocinar y alimentar a los que queremos es una demostración de amor. La influencia de otros niños a su alrededor también es importante. Por eso es buena idea que tomen clases de cocina para que vean los demás cocinando y comiendo una dieta balanceada, probando alimentos diferentes y sorprendiéndose con los sabores y las texturas. La presión de sus compañeros es buena en este caso.

A su vez, tenemos que presentarles los alimentos de una forma creativa; agregar una variedad de colores en las comidas las hace más interesantes y divertidas además de que así son mucho más nutritivas. Otra forma de animarles a probar alimentos que no conocen o no son de su total agrado, es combinándolos con aquellos que son sus favoritos, podemos buscar recetas que integren ambos y los aceptarán mas fácilmente.

La flexibilidad también es clave en este tema; como le repito a todos mis clientes, debemos de comer “de todo con moderación”. Los niños son niños y les gusta comer dulces, cupcakes, galletas, eso también está bien siempre y cuando la mayor parte de las comidas sean balanceadas y saludables. Es ese caso podemos darnos un gusto y saciar nuestros antojos.

Finalmente, recordemos lo más importante: los niños siempre nos miran como su modelo a seguir. Por ello, nos corresponde a nosotros poner el ejemplo, mostrándoles la importancia de llevar una alimentación variada y balanceada.

Como madre les puedo decir que no se asusten, no debemos cambiar nuestras rutinas completamente de un día para otro. Hagámoslo con un paso pequeño a la vez y cuando menos lo pensamos ya llegamos a la meta. Esta es la manera adecuada, porque cuando tomamos medidas muy radicales no son duraderas y los cambios no funcionan.

Así que madres, nosotras tenemos el poder de influenciar a nuestros hijos, usémoslo para mostrarles la importancia de la comida para el crecimiento, la salud y poder lograr todas nuestras metas. ¡A dejar volar la imaginación y ponernos creativas con la comida de nuestros hijos!



Chef Verónica Mauri, Chef Holístico y Profesora de Cocina

@chefveronicam

https://chefveronicamauri.com/


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