Buscar
  • Por Culpa de Eva

Cuando el tiempo dice: ¡NO!

Hoy quiero hablarles de ese momento, por el que tal vez todas hemos pasado en algún punto, en el que deseamos algo con todas nuestras fuerzas, deseos y anhelos, pero la vida, el tiempo y las circunstancias nos dicen NO.

Si algo me ha enseñado la vida es que todo tiene su tiempo y cuando llega es el momento perfecto, aunque en el presente no entendemos la razón, cuando sucede en el "futuro" agradecemos que haya sido así.


Pienso en las mujeres que anhelan casarse en este momento, que están con sus novi@s y puede que en su corazón estén seguras de que esa persona es la adecuada, tal vez quieren que las cosas se formalicen pronto, puede que se la lleven muy bien con sus familias, que estén en un momento estable en su parte económica y que su mayor deseo sea organizarse, casarse o vivir formalmente con esa pareja....pero esa persona que tanto aman está en una posición de NO.


Tal vez no se siente preparad@, tal vez tiene otros planes como realizar una especialización o hacer más viajes sol@, tal vez quiere explorar más cosas antes de tomar esa gran decisión o tal vez, en contra de todo pronóstico, esa no es la persona que el destino tiene preparada para ellas, tal vez deben cerrar una puerta para que se abra la que verdaderamente es, tal vez ese NO que tanto hiere ahora, que rompe el corazón de pensar que esa pareja amada no está en el mismo mood, las está salvando de un matrimonio que fracasará, las estará protegiendo de sufrir infidelidades, maltrato y de estar con una persona que no las amaba como lo merecen y que en su presión familiar-conyugal de formalizar las cosas, se sintió obligd@ a dar el paso siguiente aún sin amarlo, desearlo ni estar seguro de darlo.

¿Saben una cosa? El amor es un sentimiento que no se puede controlar, nace y florece naturalmente, no se puede comprar, obligar ni forzar a ser.

Si estás pasando por un momento similar y te sientes identificada mientras lees, déjame decirte esto: Mereces una persona que te ame con todo su corazón, que decida casarse contigo por convicción propia, que te anhele y comparta su visión de vida contigo. Mereces una persona que entienda la responsabilidad y el compromiso que realmente implica un matrimonio, una pareja que cuide tu corazón, sea fiel, proyecte una familia contigo y esté dispuest@ a trabajar en equipo para construir el sueño junt@s.

Otro de los grandes anhelos es cuando deseamos tener hijos, para muchas mujeres esto es supremamente fácil, para otras no lo es.

Si estás pasando por tiempos de turbulencia, llegaste a una edad en la que deseas más que nada ser madre pero de repente, cuando lo empiezas a intentar aparece una montaña que te dice NO, tal vez debas detenerte un momento y analizar las circunstancias.

¿Eres realmente consciente de la responsabilidad de ser madre?

¿Entiendes los cambios físicos por los que pasarás, el cambio 100% de tu vida, tus prioridades y tú tiempo?

Un hijo no solo va a depender de ti durante sus 3 primeros años de vida, no se trata sólo de superar las trasnochadas, el llanto y los cambios de pañal. Se trata de un ser humano del que serás responsable toda tu vida, por quién deberás esforzarte para ser mejor, pues este será tu reflejo y debes formarlo como persona en sus diferentes roles personales y sociales.

Por un lado si sufres de inconsistencias como ovarios poliquísticos o demás alteraciones que te están impidiendo quedar en embarazo, puedes optar por medicarte e intentarlo con furor, pero si por otro lado el diagnóstico es más cortante y tal vez eres in-fértil, entonces podrías evaluar si lo que quieres realmente es ser madre o tener un hijo naturalmente.

Acá vienen dos puntos:

Por un lado si eres fértil y no logras quedar en embarazo por tus ovarios o demás factores, tal vez debas tomarlo con calma, el estrés hace que tus posibilidades disminuyan, te amarga la vida y pone al límite tus emociones. Haz ejercicio, olvídate del tema, suelta el control, disfruta la intimidad con tu pareja y en el momento perfecto todas las circunstancias se darán para que quedes en embarazo.

Si en tu caso hay infertilidad tuya o por parte de tu pareja, déjame decirte que deben superar la prueba junt@s. Para ninguno de los dos es una situación fácil, no pueden caer en el tóxico juego de herirse y culparse por estas condiciones naturales...Si la vida los unió, recuerden que como pareja son equipo y un equipo trabaja junto no separado. Los momentos más difíciles son en los que los sentimientos más puros salen a flote, así que amense, respetense y tomen decisiones juntos.

Ser madre o padre no es crear un hijo, el padre y la madre son quienes crían, educan, acompañan, sostienen y aman a un hijo. Así que hay una gran diferencia entre ser mamá y dar a luz a un ser humano.

Tal vez el destino los juntó con la intención de que todo ese amor paternal se lo brinden a un pequeño, que haya tenido el infortunio de nacer de una mujer que no lo ama, ni lo desea ni lo va a criar. El amor va más allá de las barreras, la adopción es un regalo maravilloso que cambiará para siempre la vida de un pequeño indefenso y desde luego tu matrimonio. Si hay infertilidad en tu relación ¿Por qué no evaluar esta opción?

Las invito a que se relajen, suelten el control, detengan la ansiedad, la ira y las lágrimas por aquella cosa que quieren ya y que no se da. Les aseguro queridas que en el momento preciso todo lo que anhelan se dará, por ahora no fuercen las cosas a ser, no quiebren sus matrimonios o relaciones por momentos que aún no son, no se endeuden innecesariamente, no gasten tiempo, pasión ni energías en cosas que no van a pasar, hagan una pausa, disfruten de su hoy, tal como es y ¡PERSISTAN!, pues la persistencia es una de las claves infalibles que está condenada al éxito.

25 vistas